Dado el importante aumento del número de candidatos que se presentan al examen MIR, cada vez es más frecuente encontrar aspirantes que se han presentado dos, tres o incluso más veces. ¿Merece la pena volver a repetir un examen de estas características?
Para responder a esta pregunta, es necesario analizar en profundidad la situación personal individual de cada uno. Repetir el examen MIR no es la panacea, y de hecho existen muchos aspirantes que confían ciegamente en que sus números mejoraran si esperan y estudian un nuevo año, hasta que el día del examen sacan la misma o incluso una puntuación peor, fruto de un mal análisis previo.
Existen una serie de supuestos en los que sí va a salir a cuenta repetirlo, y otros tantos en los que no.
Repetir el examen MIR es una opción viable si...
- Si durante el año, por cuestiones personales o ajenas a uno mismo, no se ha podido alcanzar el verdadero potencial de estudio. Es el caso de las rupturas sentimentales (uno de los principales motivos), pérdidas familiares, motivos relacionados con la salud, etc. En este caso, sí es rentable realizar el examen para poder dar el 100% en la siguiente convocatoria y alcanzar una puntuación mejor.
- Si durante la realización del propio examen ha habido interferencias importantes que han hecho perder parte de la verdadera puntuación. En este supuesto se incluyen estados de ansiedad, nerviosismo, náuseas, vómitos, o simplemente estar enfermo durante los días del examen. Factores externos corregibles que no tienen porque volverse a repetir el año siguiente.
- Si buscas una especialidad concreta y te has quedado a poquísimas plazas de poder alcanzarla, puesto que es posible que el año siguiente esa pequeña variación de puestos te favorezca.
Repetir el examen MIR NO es una opción viable si...
- Si durante el año has estudiado al máximo, has hecho todo lo que has podido, y la nota no ha sido la que esperabas. Sin factores externos de por medio, y con una preparación óptima, es difícil poder aumentar el número de orden, puesto que si no hay algún cambio, el resultado será el mismo y se habrá perdido un año entero. Nadie que haya estudiado de forma enérgica hasta alcanzar el límite de sus posibilidades va a aumentar 5000 puestos su número de orden de un año al siguiente.
- Si has sacado una muy buena nota pero no has podido elegir la plaza en el hospital que te gustaba. Si existen otras opciones y hospitales, es muy atrevido asumir el riesgo de volver a repetir el examen para poder escoger hospital, puesto que nos exponemos a la posibilidad de perder no solo esa misma plaza el año siguiente, sino también empeorar nuestro número en caso de que nuestra preparación haya sido la adecuada.
Por tanto, es importante valorar en casa caso y de forma individual si nos sale a cuenta repetir el examen, reservando esta opción especialmente para todos aquellos candidatos que por factores externos y modificables no han podido dar lo mejor de sí mismos.

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